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EL
FRUTO. drebu.
La realización no es algo que tenga que ser
construido, sólo hay que descubrir y manifestar lo
que desde siempre ha constituido nuestra verdadera condición:
la Base. El Sendero es permanecer en la Base , y el Fruto
es la Base manifestada. Los tres son inseparables.
Cuando manifestamos la esencia de la iluminación que
está más allá de las impurezas temporales,
nos encontramos en la dimensión primordial en la que
están auperfeccionados los tres cuerpos y desaparece
la consciencia poseída por el error.
Los practicantes de capacidad suprema obtienen el cuerpo indestructible
de la gran transferencia, y ayudan a los seres hasta el fin
de la existencia.
Los practicantes de capacidad media, obtienen la iluminación
en el bardo, después de la muerte, en las manifestaciones
del sambhogakaya.
Los practicantes de capacidad inferior, con la última
exhalación obtienen el renacimiento en la dimensión
pura del nirmanakaya, gradualmente realizan el sentido profundo
de la condición real, y manifiestan finalmente la iluminación.
Se da aquí la ‘Integración’ (sewa),
porque uno integra o mezcla en la Contemplación todas
las experiencias y acciones de su vida ordinaria. No hay nada
de la vida que cambiar, pues la práctica no depende
de formas externas. No hay duda acerca de la naturaleza verdadera
de todos los fenómenos que se descubre en la verdadera
Contemplación.
Se van desarrollando las tres capacidades de autoliberación:
Cherdröl (uno observa lo que ha aparecido en su mente
y después se da cuenta que se autolibera, tal como
la escarcha se derrite al sol), Shardröl (tan pronto
como surge, se autolibera inmediatamente, tal como nieve que
se derrite al caer al agua, sin esfuerzo alguno), y Rangdröl
(que se libera por si mismo, con la facilidad de una serpiente
que deshace sus nudos al desplazarse). Se dice que el desarrollo
de esta Visión se expande como un fuego forestal, hasta
que se deja de manifestar la impresión de que hay un
sujeto tras toda experiencia o acción. Todo tiene ‘un
solo sabor’, que es la vacuidad de sujeto y objeto.
El sujeto es sólo la capacidad de conocer o darse cuenta,
y el objeto es sólo el juego de la energía,
y no hay dualidad entre ambos.
“Cuando vemos que cada cosa es ya autoperfecta,
la enfermedad de esforzarse por un logro se desploma rendida
por sí misma,
y mientras permanecemos simplemente en el Estado Natural
tal como es.
La Presencia de la Contemplación no dual se manifiesta
espontáneamente, en forma continua”.
Los Seis Versos del Vajra. |